Árboles exóticos: El fresno de montaña (Sorbus commixta)

Originario de Japón y otras regiones del Extremo Oriente, el fresno de montaña (Sorbus commixta) es posiblemente uno de los mejores árboles de montaña que puede utilizarse con fines ornamentales en un parque o jardín, gracias al interesante cambio de color de su follaje durante las distintas estaciones del año.

Se trata de una especie de rosácea que por lo general se desarrolla como un árbol de porte mediano o pequeño (no suele superar los 10 metros de altura) y se caracteriza por lucir un tallo erecto y una copa redondeada que puede alcanzar los 4 metros de diámetro, lo que lo convierte en una atractiva opción para decorar espacios muy limitados.

Las hojas del fresno de montaña miden entre 20 y 30 centímetros de largo, pinnadas, con entre 11 y 17 folíolos de 4 a 6 centímetros de longitud y 1 a 2 centímetros de ancho, con un ápice acuminado y los márgenes dentados

Este follaje es, en un principio, de color verde medio, tornándose al rojo vivo y naranja durante el otoño, época en la que también produce grandes grupos de bayas de color rojo, que son muy populares entre las aves durante toda la temporada invernal.

Las flores del fresno de montaña, que hacen su aparición en primavera, ayudan a que el árbol continúe siendo un foco de atención visual, además de ser muy atractivas para abejas y otros insectos polinizadores.

Por tratarse de un árbol de montaña, resulta una especie muy resistente que tolera una posición expuesta y se adapta a una exposición total o parcial al sol. Asimismo, es capaz de crecer sin problemas en la mayoría de los suelos, aunque es más agradecido si se implanta en un suelo ligeramente ácido.

Para su cultivo en jardines, suele utilizarse ejemplares criados en maceta y pueden plantarse en cualquier época del año.

Se recomienda preparar el suelo eliminando las malezas y el césped a menos de un metro del lugar donde se plantará el fresno de montaña. A continuación, se cava un hoyo cuadrado tan profundo como el cepellón de la planta y por lo menos dos veces más ancho que el mismo.

Fresno de montaña (Sorbus commixta): Plantación y riego

El siguiente paso consiste en retirar el joven árbol de la maceta, aflojar con suavidad las raíces y colocar el espécimen en el agujero. Para ayudar a una mejor adaptación y crecimiento, conviene rellenar el hoyo de plantación con una mezcla de tierra original con compost en una proporción de 50/50. Una vez hecho esto, se asienta suavemente el sustrato alrededor del cuello del árbol, evitando que quede muy compactado.

Si el fresno de montaña fue plantado en primavera o verano, conviene regar bien durante los primeros meses, debiéndose aumentar las aplicaciones en caso de que se produzcan períodos largos de calor o sequía. Si la plantación se produjo en otoño, es posible que no demande mucho riego.

Un pensamiento en “Árboles exóticos: El fresno de montaña (Sorbus commixta)

  1. ¿pregunto es cierto que el Fresno de montaña tiene hojas y flores que contaminan o envenenan? Gracias.

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