Cactus de Acción de Gracias: Cultivo, riego y cuidados

El cactus de Acción de Gracias (Schlumbergera truncata), es una especie nativa de las selvas tropicales de Brasil. Es muy popular entre muchos amantes de las cactáceas por la facilidad de cultivo en interiores y el colorido de sus flores.

Esta planta tiene tallos verdes que actúan como órganos fotosintéticos y cada uno mide 6 centímetros de largo por 3 centímetros de ancho. Se componen de segmentos muy aplanados, que tienen dos o tres dientes de diferentes formas a lo largo de sus bordes. Los extremos de los tallos son truncados en lugar de puntiagudos.

Foto: Martin Olsson

Las flores del cactus de Acción de Gracias miden entre 6 y 8 centímetros de largo por 4 a 6 centímetros de ancho. Poseen de seis a ocho tépalos, que pueden ser de varios colores, incluyendo tonos de rojo, naranja, rosa y blanco. Éstas brotan de las areolas en otoño.

Aunque se trata de un verdadero cactus, en su hábitat natural suele crecer como epífita en los árboles en zonas de alta humedad. Sin embargo, con algunos trucos, se puede conseguir fácilmente que esta planta tropical florezca año tras año en interiores.

Para su cultivo se recomienda un sustrato rico en humus y algo ácido, que incluya arena o bolitas de arcilla para un buen drenaje. Conviene que los cactus de Acción de Gracias se cultiven en macetas relativamente medianas o pequeñas.

Cactus de Acción de Gracias: Necesidades de luz y riego

Cuando se cultiva en interior, esta especie necesita de una justa medida de luz. Debe evitarse la exposición directa durante el verano, ya que esto puede quemar las hojas carnosas. Por el contrario, con muy poco sol, las plantas se volverán delgadas y espinosas, y las flores, si llegasen a brotar, serán escasas.

La longitud del día es importante para controlar la floración del cactus de Acción de Gracias. Por lo general necesitan de una oscuridad continua durante al menos 12 horas para inducir la formación de brotes. También es importante que la temperatura ambiente no sea inferior a los 16°C, ya que las temperaturas más bajas pueden afectar la floración.

Una vez que los cogollos han comenzado a aparecer en las puntas de los tallos, la planta puede volver a recibir su iluminación habitual.

El cactus de Acción de Gracias también puede cultivarse en exteriores

Un cactus de Acción de Gracias tolera la sequía mejor que otras especies, pero la excesiva falta de agua resulta dañina para esta planta tropical. Por eso conviene mantener el sustrato húmedo durante todo el año.

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