Arbustos ornamentales: La Clematis vitalba

La Clematis vitalba, nativa de Europa occidental y norte de África, es una especie muy útil para cubrir vallas, enrejados y bordes de muros. Son un valioso aporte de encanto y fragancia, gracias a su atractivo follaje y aromáticas flores.

Se trata de una especie de arbusto trepador perenne con tallos ramificados, capaz de alcanzar una altura máxima de 10 metros en muy poco tiempo. Luce hojas compuestas de cinco a nueve foliolos y produce abundantes flores de color verde blanco de dos centímetros de ancho. Éstas tienen sépalos subyacentes esponjosos y estambres prominentes.

La floración en la Clematis vitalba tiene lugar en verano y sus posteriores frutos se mantienen en la planta durante casi todo el invierno. Los mismos tienen forma esférica y poseen largas extensiones plumosas de color gris plateado.

Este arbusto puede cultivarse a partir de semillas durante el otoño y el invierno. Para ello se las entierra en compost en un contenedor, se riega bien y se ubica afuera contra una pared norte o en marco frío. El sustrato debe mantenerse húmedo pero debe evitarse que el recipiente de las semillas se inunde.

Con la llegada de la primavera se recomienda ubicar los contenedores en un invernadero o en el interior en un alféizar. Éste debe estar bien iluminado pero no soleado y debe mantenerse el compost húmedo.

Los nuevos especímenes se pueden plantar en su suelo definitivo, profundo y bien drenado entre finales de otoño y comienzos de primavera. En todos los casos es importante asegurarle sombra a la base de la Clematis vitalba, por lo que se la podría rodear de plantas anuales.

Es aconsejable cavar el agujero lo suficientemente profundo como para enterrar 15 centímetros de tallo por debajo de la superficie. Esto ayudará a que la planta se establezca mejor y a reducir los riesgos de marchitamiento.

Clematis vitalba: Consejos para su riego

La Clematis vitalba necesita regarse copiosamente justo después de la plantación. Es posible que se precise un riego diario durante los meses más calurosos del verano.

En dicha época debe evitarse el riego en las tardes soleadas para minimizar la cantidad de humedad perdida por la evaporación. Si la planta está en una maceta, debe tocarse la superficie de la tierra, para verificar si la misma está seca o no.

Las raíces de la Clematis vitalba siempre deben mantenerse húmedas. Sin embargo, como el crecimiento será mucho más lento sólo se tendrá que regar una vez a la semana, dependiendo de la temperatura de crecimiento.

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