Puschkinia scilloides: Características y cultivo

La Puschkinia scilloides, conocida también como escila de rayas o escila libanesa, es una pequeña especie bulbosa procedente de Medio Oriente. Es muy utilizada como planta decorativa en distintos tipos de jardines.

Foto: Ulf Eliasson

Se trata de una planta perenne de porte pequeño, de hasta 20 centímetros de alto. Sus tallos brotan de un bulbo esférico marrón grisáceo de 2 centímetros de diámetro. Las hojas crecen en pares, son verdes y lineales de 15 milímetros de ancho.

Sin dudas, la parte más atractiva de la Puschkinia scilloides es su floración que tiene lugar a fines del invierno y principios de primavera. Está compuesta por flores con forma de campanilla agrupadas en densos racimos. Su color general es azul celeste pálido con una banda de azul oscuro en su cara externa.

Su tamaño y color convierten a esta especie en una interesante opción para ornamentar bordes, jardines pequeños, áreas bajo árboles y rosales, logrando un gran impacto visual cuando se cultivan en masa.

También se puede lograr un mayor atractivo si se combina con su variedad P. Libanotica, que luce racimos de flores más grandes de color blanco puro.

Esta especie suele cultivarse en suelos medianamente húmedos, arenosos bien drenados a pleno sol o sombra parcial. Para facilitar el desarrollo de sus raíces, se recomienda aflojar bien el sustrato hasta una profundidad de 25 centímetros aproximadamente.

Puschkinia scilloides: Cultivo y cuidados

La plantación de los bulbos de Puschkinia scilloides debería hacerse durante el otoño, enterrándolos a una profundidad no mayor a los 7 centímetros y dejando una distancia similar entre uno y otro.

Plantar los bulbos a una profundidad no menor a los 5 centímetros asegura un mejor enraizamiento que redundará en el buen crecimiento de la planta. Por el contrario, si se entierran demasiado profundo, quedan expuestos a la pudrición.

La Puschkinia scilloides tiene la ventaja de demandar un bajo mantenimiento, necesitando solamente algo de fertilización suplementaria, recomendándose la aplicación de fertilizantes inorgánicos durante la temporada de crecimiento.

Otro punto a favor de los ejemplares de esta especie es que no presentan problemas graves de enfermedades, insectos u otras plagas.

Su reproducción también es sencilla, ya que suele multiplicarse por autosiembra en condiciones favorables de sombra ligera y suelo húmedo. También se propaga fácilmente a partir de la división de bulbos. Esto se hace desenterrando aquellos que estén demasiado agrupados, separándolos en cantidades más pequeñas y replantándolos.

Para hacer toda esta labor de multiplicación de la Puschkinia scilloides es importante que las hojas de la planta hayan muerto.

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