Sistema de Riego Automático

El sistema de Riego Automático es cada vez más usado en la actualidad para mantener jardines de gran impronta, verticales, huertos, como también el césped de la vereda y más.

Se conforma por de aspersores de riego y tuberías que se instalan por debajo de las raíces, además de controles de riego de diversa tecnología.

Es básicamente un sistema de riego que aporta agua de forma automática mediante aspersión, microaspersión, nebulización, o goteo, como también una combinación de algunas de ellas.

 

Sistema de riego automático

Si bien es una forma muy tentadora de aplicar en casa, primero hay que conocer un poco más acerca del sistema y qué requisitos conlleva.

Para identificar la forma de riego automático que se requiere, previamente a la instalación se debe analizar el terreno y el tipo de cultivo, ya que de este modo se sabe a ciencia cierta cómo debe ser la distribución del agua para optimizar resultados.

Paralelamente a ello, se debe tener clara la ubicación y la frecuencia que deberá tener el riego automático.

Solamente analizando estos datos es que se puede determinar si el sistema de riego automatizado es posible, si el mismo debe ser por aspersión, microaspersión, nebulización, goteo o una combinación de sistemas.

Tipos de riegos automatizados

Riego por aspersión

Pueden ser convencionales que son fijos, semifijos o automatizados.

Fijos: los aspersores se colocan dentro de un marco determinado y las tuberías van enterradas o de forma superficial, dejando la parte saliente con la altura deseada para el vástago donde se inserta el aspersor.

Sistemas Semifijos: se pueden trasladar de un lugar a otro de forma manual o mecánica por desmontaje. Estos son las alas o los cañones de riego.

Sistemas automecanizados: son sistemas automotrices con motores eléctricos o sistemas hidráulicos que permiten el movimiento por toda la superficie de riego., dentro de esta categoría están los sistemas de desplazamiento lateral, pivotantes de riego y máquinas regadoras.

Este sistema de usa mucho en cultivos grandes y hortícolas, como terrenos de orografía irregular con buen recurso hídrico.

Microaspersión

Este sistema aporta agua mediante la expulsión de finas gotas, gracias a un deflector giratorio tiene una mayor cobertura, menos precipitación que los difusores, mayor tamaño de gota y uniformidad en la distribución del agua.

Este sistema, a diferencia de la nebulización, proyecta el agua en forma de chorros diminutos en lugar de hacerlo en forma nebulizada. Además, tiene elementos giratorios que distribuyen el agua por toda la superficie.

Este sistema es el más usado en riegos de bajo volumen en huertas, invernaderos, fruticultura, cultivo de flores, invernaderos, viveros, en caso de protección contra heladas y riego de los jardines.

Permite además la aplicación de fitosanitarios en los cultivos.

Riego por goteo

Es una especie de riego localizado que permite una óptima aplicación de agua y abono.

Se utiliza ampliamente en cultivos de frutales varios y cítricos, vid, sembrados de hortícolas, en especial en zonas templadas con escasez de agua.

El mecanismo de acción es sencillo, simplemente se irriga el suelo con agua desde un sistema de tuberías y emisores.

En la actualidad hay riego por goteo autocompensante, sistema que ofrece un caudal fijo y tiene gran capacidad de homogeneización del riego.

También están los goteros antidrenantes que se cierran de forma automática si baja la presión de agua, evitando así la entrada de aire y que la bomba de riego no requiera cargar el sistema para funcionar.

Goteros regulables: son los que regulan el caudal de agua mediante un mando mecánico.

Riego por nebulización

Estos equipos generan una niebla muy finita.

El agua impulsada a presión sale por un pequeño orificio y choca contra una pared cóncava que a su vez lo despide y distribuye en forma nebulizada.

Estos sistemas trabajan con presiones muy elevadas.

  • Se emplea mayormente para:
  • Subir la humedad relativa de un invernadero.
  • Para refrigerar el invernadero junto con una ventilación forzada.
  • Para aplicar abonos foliares, fitosanitarios, y todo producto que sea soluble en agua

Ventajas del riego automático

Su instalación es relativamente simple, se puede usar en casi todo tipo de terreno, pero requiere de mano de obra especializada.

Tiene compatibilidad con emisores de cualquier tipo, esto quiere decir que se puede colocar riego automático con aspersores, con difusores, goteo, etc.

Es una forma de economizar tiempo y recursos humanos, no hace falta que nadie se encargue de regar los cultivos.

Ahorro de agua

Gestiona el agua de forma eficiente evitando desperdicios y es capaz de distribuirla de forma uniforme. Está comprobado que con el riego automatizado se consume un 30 a 40 % menos de agua que con el riego convencional.

La frecuencia de riego es controlada, esto evita que se produzcan perdidas innecesarias o se realice en momentos inadecuados.

Personalización

Es un sistema flexible que permite modificaciones, según el momento del año, estado del cultivo, clima, etc.

Se puede complementar con programadores para el riego que pueden activar o desactivar de forma automática el sistema según las especificaciones del usuario, de modo de que se aprovechen los días más apropiados para regar.

De fácil mantención

Si bien un sistema de riego automático se compone por diversos los elementos, el mantenimiento es sencillo y no requiere ni de mucho tiempo ni mucho dinero.

Fuentes: Novagric, Maher

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Dani
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