Propagación Vegetativa: Injerto de Yema, Aproximación y Púa

En la reproducción de las plantas, se hace provecho de la capacidad que tienen las células vegetales de reproducirse para recuperarse de un daño y así garantizar la supervivencia de la planta.

En un injerto básicamente se una parte de una planta con otra de la misma familia, tal como si se tratara de un trasplante humano.

injerto
Injerto. Foto tomada de Pixabay bajo licencia CCO.

En esta técnica se une una parte de la planta sobre la otra, a la que queda en el sector inferior se lo llama patrón, mientras que el superior lleva el nombre de injerto.

La razón de los injertos es variada, por ejemplo las raíces de ciertas variedades de plantas silvestres son mucho más potentes y envían con más fuerza la salvia hacia arriba, y gracias al consiguiente aporte de agua y nutrientes, la planta es capaz de generar más frutos.

Por ejemplo, en el caso del manzano se requieren muchos años para que llegue a la madurez y produzca frutos, por lo que se le injerta una rama de un árbol viejo en uno joven para que este pueda producir frutos al año siguiente.

Cómo hacer un injerto

En el caso de cultivos herbáceos, para hacer el injerto se corta un esqueje de la variedad de planta que será la producción y se inserta en otra de la misma familia, a la que previamente se le cortó la parte superior.

Los tallos de ambas plantas tienen que tener el mismo grosor, de este modo los vasos de conducción quedan ajustados. El corte, además, tiene que ser en un ángulo de 60° para obtener una mayor superficie de contacto en la unión de ambas plantas.

Los tallos se unen con cinta adhesiva y es posible colocar un palillo para que funcione a modo de tabla.

En las plantas herbáceas la cicatrización se da a las 3 semanas, en este tiempo hay que mantenerla al resguardo del sol directo para evitar que se deshidrate.

En el caso de cultivos leñosos, el injerto se puede hacer de diferentes formas de modo tal que este siempre en contacto con la medula del tronco y la corteza, para que suba adecuadamente el agua con nutrientes y bajen los azúcares y las hormonas.

Tipos de injertos

Injerto de púa

Se corta una rama que ya ha generado frutos y que posea como mínimo dos yemas (nudos). La planta tiene que estar de preferencia en periodo de reposo, que es cuando carece de hojas.

La planta receptora, el patrón, tiene que ser de al menos un año y también estar en reposo. El corte ha de ser en un ángulo de 10° para evitar que el agua de lluvia se estanque en la herida y la pudra.

Cómo hacer el injerto de púa

  • Hay que hacer dos incisiones verticales por la corteza en el patrón y abrirlas.
  • El injerto tiene que cortarse en un ángulo de 60° e insertarse en la corteza abierta.
  • Seguidamente se ata la corteza con una cuerda cinta adhesiva de papel siempre verificando que toda la superficie de la herida del injerto este cubierta de corteza.
  • La herida tiene que ser cerrada con cera, incluso la de una vela.
  • En la primavera se deben quitar las yemas del patrón.

Injerto de yema

Es semejante al injerto anterior, solo que en lugar de una rama se injerta una yema con un poco de corteza.

Cómo hacer un injerto de yema

Se corta una yema con más de 1 cm de corteza por debajo y por encima.

Se retira la medula del injerto para favorecer el contacto entre la corteza y la madera del patrón.

En la planta receptora (patrón) se hace una incisión en forma de T y se abre la corteza para insertar la yema lo más profundamente que sea posible.

Seguidamente se hace un corte en la corteza del injerto, por encima de la yema, justo donde comienza la corteza del patrón.

Para sujetar se ata con firmeza la corteza dejando la yema libre, y se cierra la herida con vela (incluida la yema).

Injerto de aproximación

El injerto de aproximación es el más utilizado en las plantas herbáceas. En el tallo de dos plantas pequeñas, se realiza un corte longitudinal de 0,5 o 1 cm una en dirección hacia abajo, y en la otra hacia arriba.

Tiene que ser un corte limpio y no muy profundo, y ambos deben quedar a la misma altura. Seguidamente se juntan y la unión se cubre con un trozo de plástico o de teflón de tuberías. A las semanas las dos plantas habrán quedado fusionadas por el tallo.

Una vez conseguido esto, se corta la parte superior del tallo por arriba de la unión de la planta que va a ser usada como patrón, y por debajo de la que va a ser empleada como injerto, que va a crecer y producir los frutos.

Fuente: Canna

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