Plantas para acuarios: Acorus gramineus

Nativa de Japón, China y otras regiones asiáticas, la Acorus gramineus es una atractiva planta de la familia de las Acoráceas. Su capacidad de propagarse fácilmente en aguas poco profundas favorece su cultivo en los márgenes de los estanques y jardines acuáticos. 

Crédito: Cliff

Se trata de una especie perenne con delgadas y largas hojas con forma de espada que crecen generalmente hasta alcanzar los 30 centímetros de alto. Sin embargo, existen variedades que pueden llegar a cerca del metro de altura y otras que sólo miden 7 centímetros.

Cada hoja es plana, de color verde brillante o amarillo dorado y ligeramente curvada hacia abajo. Esta característica permite el uso de la Acorus gramineus para darle luminosidad a determinadas áreas de un jardín.

Las flores de esta planta son amarillas, de tamaño pequeño y aparecen en espigas de aspecto similar a pequeños cuernos. Sobre todo hacen su aparición en los ejemplares que se cultivan en el agua durante la temporada estival. Las flores dan lugar a unas bayas de color rojo que aumentan el atractivo general.

La Acorus gramineus se suele utilizar a lo largo de los márgenes del estanque y en los bordes de los jardines acuáticos. Se propaga agresivamente por rizomas y puede producir una interesante cubierta de tierra para la parte delantera de un jardín pantanoso.

Cuando se camina sobre esta capa verde, sus hojas despiden un aroma similar al de la canela.

Acorus gramineus: Cultivo y propagación

La versatilidad de esta especie también permite su cultivo en espacios interiores, en pequeñas macetas sumergidas en contenedores.

La Acorus gramineus puede plantarse tanto a pleno sol como a sombra parcial, en un lugar que esté constantemente húmedo. También puede cultivarse directamente en el agua, recomendándose colocar la planta en un recipiente y hundirlo a unos 10 centímetros de profundidad.

Esta especie también se caracteriza por ser tolerante a distintos tipos de suelo. A pesar de ello, es recomendable que el mismo sea fértil y esté húmedo en todo momento.

Las Acorus gramineus pueden tolerar el calor, siempre que tengan suficiente agua. En aquellas zonas con climas muy calurosos, conviene brindarles cierta protección contra el sol caliente de la tarde.

Las plantas de esta especie se propagan naturalmente con mucha facilidad a partir de sus rizomas. Los jardineros suelen multiplicarlas por división de matas en primavera cada cuarto años. Las pequeñas piezas se dejan maduraren macetas durante un año antes de llevarlas a su ubicación definitiva.

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