Cultivo de palmeras: La cola de pescado (Caryota urens)

Conocida comúnmente como cola de pescado, la Caryota urens es una palmera con flores nativa del subcontinente indio y del sudeste asiático que en regiones cálidas del planeta se cultiva como especie ornamental para exteriores, aunque en zonas más frías se aprovecha como planta de interior.

Se trata de una especie que consta de un solo tronco falso que puede crecer hasta alcanzar los 13 metros de altura y hasta 30 centímetros de diámetro. De color grisáceo, el estípite se encuentra cubierto por anillos de cicatrices foliar muy espaciados y culmina en una corona de alrededor de 6 metros de ancho por 6 metros de alto.

En dicha formación terminal se pueden apreciar hojas bipinnadas de forma triangular, de color verde brillante a profundo, cada una de ellas de unos 3,5 metros de longitud, sostenidas por largos pecíolos de 60 centímetros. Las pinnas obdeltoides de la Caryota urens miden 30 centímetros de largo con un borde puntiagudo y un borde irregular.

Como se indicó previamente, estas palmeras se plantan en jardines y parques en climas tropicales y subtropicales, mientras que en las regiones templadas y frías se aprovechan como plantas de interior, aunque las mismas pueden ubicarse al aire libre a finales de la primavera y el verano para que disfruten de las temperaturas cálidas durante esa temporada.

El cultivo de la Caryota urens como planta de interior es relativamente sencillo, siempre que en el lugar en el que se instale se cuente con una temperatura nocturna de 15°C y diurna de entre 20 y 28°C. Las temperaturas inferiores a los 10°C y superiores a los 7°C durante el invierno le dan a la palmera más tiempo para descansar antes de que se inicie la temporada de crecimiento.

Para crecer y desarrollarse de la mejor manera, esta planta también necesita estar en un sitio con una exposición indirecta a la luz del sol, aunque puede sobrevivir bajo casi cualquier tipo de iluminación.

Cultivo de la Caryota urens: La importancia de la humedad

Como sucede con cualquier especie nativa de regiones tropicales del planeta, la Caryota urens necesita de altos niveles de humedad ambiente en todo momento. Para responder a esta necesidad, con un pulverizador con agua se puede rociar sutilmente la palmera varias veces al día. También puede utilizar un humidificador en la sala en la que se encuentra la planta.

Si las hojas de la misma comienzan a adquirir un color amarillento, es posible esto se deba a la falta de riego. Debe tenerse presente que estas palmeras necesitan ser regadas una vez a la semana durante la primavera y el verano, mientras que la cuota debe cambiarse a dos aplicaciones mensuales en el transcurso del invierno, época de inactividad de la planta.

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Ruben
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