Cómo evitar un suelo salino

Los suelos salinos, en especial aquellos suelos extremadamente salinos no son buenos para el cultivo. El exceso de sal puede perjudicar nuestros cultivos y plantaciones. Por ello la pregunta que surge es ¿Se puede evitar un suelo salino? y más aún ¿Cómo evitar un suelo salino?

Las respuestas son sencillas: sí se puede evitar un suelo salino. Es cuestión de tomar algunas medidas preventivas para ir eliminando la sal progresivamente y al momento del cultivo también hay que tomar algunas medidas paliativas.

La mejor forma de evitar un suelo salino es el agua. Es sabido que en zonas donde hay abundantes lluvias, los suelos son notablemente mucho menos salinos. Si no vivimos en zonas lluviosas podemos regar constantemente o crear un sistema de riesgo constante que no dependa exclusivamente de las lluvias.

Otro método es plantar especies es abonar el suelo y plantar especies ya que esto mantiene las condiciones hidrofísicas del suelo. Las plantas y cultivos, en especial aquellos que necesitan abundante agua son ideales para disminuir la salinidad del suelo. De hecho, en aquellos suelos salinos donde no hay vegetación la recuperación es muy difícil, casi imposible.

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Utilizar rastrojo o paja para cubrir el suelo salino es otro modo de evitar que la humedad del suelo se evapore y por ende el aumento de la salinidad.

Es bueno mejorar el drenaje en los suelos salinos mediante labrar continua y profundamente y abonando continuamente. Esto permitirá que el agua de riego o de lluvia penetre más profundamente y por ende lave el suelo y arrastre las sales.

Es bueno mantener alejado de los suelos salinos a los ganados y evitar el pastoraje. Eso puede profundizar la salinidad del suelo por lo que es siempre mejor mantener los animales lejos de donde queremos reducir la salinidad del suelo.

Hay que destacar que no todas las sales son iguales. Algunas son más fácil de lavar  como el cloruro sódico mientras que otras como el cloruro magnésico y el sulfato magnésico  son mas difíciles y lleva más tiempo reducir su nivel. En este último caso, lo más recomendable es que después del regado se agregue calcio al suelo a fin de equilibrar el suelo y ayudar a evitar un suelo salino para tener más y mejores cultivos.

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Evitar un suelo salino requiere tiempo, esfuerzo e ingenio pero vale la pena apenas se comiencen a visualizar los resultados: abundante vegetación, plantas y cultivos hermosos que sean el orgullo de la zona.

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Cristian
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