Cerco vivo: opciones, especies y plantas más aptas

El cerco vivo es ideal para rodear nuestro jardín o crear una división entre nosotros y el vecino o diferentes áreas de nuestro jardín. En vez de poner cercos de maderas u otros materiales, muchos optan y con razón, un cerco vivo.

¿Qué es un cerco vivo? Se trata de plantas nobles alineadas con muy poco espacio entre ellas que forman una especie de muro que sirve a veces con fines estéticos y otras veces para dividir áreas. La altura del cerco vivo puede variar. Por lo general, si tiene fines estéticos, el cerco vivo será bajo mientras que si tiene un fin protector o divisor será más alto.

¿Qué especies de plantas son más aptas para un cerco vivo?

Con fines estéticos, la planta más usada es la Ligustrina y el Romero, mientras que si se trata de un cerco vivo protector es muy utilizada la caña de bambú. La ligustrina alcanza una altura de casi 2 metros y debe plantarse tres plantas por metro líneal. Para cercos bajos, además del romero se puede utilizar una planta llamada Laurentino.

Las plantas aromáticas son excelentes opciones para un cerco vivo como la Lavanda, el Romero, la Ruda, Manzanilla, Ajenjo, entre otros. Además de tener un aroma agradable son plantas muy resistentes para un cerco vivo.

Lo más importante del cerco vivo es el mantenimiento. Hay que podarlo regularmente para que este tenga la forma deseada, ya que las plantas no crecen formando siluetas particulares.  Se puede podar con una forma recta, de ese modo, el cerco vivo estará rígido.  Una mejor forma de poda es como pirámide truncada a fin de que el sol pueda llegar a la base, de lo contrario podría pelarse.

Muchos recomiendan podar hasta tres o cuatro veces por temporada. La poda es clave para el mantenimiento del cerco vivo, por ello las especies elegidas deben ser resistentes a la poda y de rápido brote.

Hay algunas especies no recomendadas para el cerco vivo como los cipreses lambertiana y arizónicas pues se llenan de bichos lo que lo obliga  a usted a hacer una cura a estas plantas con el riesgo de quedarse sin cerco vivo.

Las plantas para el cerco vivo pueden comprarse en un vivero o incluso a través de Internet. Son una opción muy buena para hacer de su jardín un lugar realmente ornamentado. Si le gusta el paisajismo o el diseño de jardines puede darle al cerco vivo la forma que usted desee.

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Cristian
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