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Girasol: Cultivo en maceta y cuidados

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El girasol (Helianthus annus) es una planta oleaginosa originaria de América que se cultiva con fines alimenticios y ornamentales. En este último caso, puede convertirse en un atractivo punto de atracción en jardines y balcones, existiendo además variedades enanas que son las más adecuadas para cultivarse en macetas, debido a que tienen un rango de altura que va de los 30 a 80 centímetros.

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Girasol: Cultivo en maceta y cuidados

Teniendo en cuenta ese detalle, al momento de comprar las semillas se debe consultar con los encargados del establecimiento cuáles son los cultivares que tienen esas características y que mejor se adaptan a las condiciones ambientales de la zona.

Para cultivar con éxito girasoles en un contenedor, es necesario que el mismo sea profundo y que tenga un diámetro no inferior a los 30 centímetros. Esto evitará la necesidad de someter a los ejemplares a futuros trasplantes tempranos, una operación poco recomendable para su salud.

Una vez elegida la maceta, se debe proceder a su rellenado, comenzando con una capa de grava u otro material de drenaje, para seguir luego con un sustrato enriquecido con nutrientes, pudiendo usarse para ello una mezcla de compost y tierra comercial de buena calidad hasta alcanzar un nivel cercano a los 2.5 centímetros del borde de la maceta.

La siembra de las semillas de girasol puede hacerse desde inicios de primavera y hasta los primeros días de verano. Como siempre, esto depende de la variedad elegida, por lo que también es conveniente pedir consejo al vendedor sobre qué cultivares tienen mejor resistencia al frío, en el caso de que se desee realizar siembras adelantadas.

Las semillas deben sembrarse de dos a diez en parejas, según las dimensiones de la maceta. Esto tiene un fin práctico, que es el de lograr que al menos la mitad de las plantas crezca en buenas condiciones, y un fin estético, ya que al crecer reunidas en cantidad ofrecen una imagen más vistosa que si se las siembra individualmente.

La profundidad a la que debe colocarse la semilla dependerá de distintos factores, que incluyen el nivel de humedad ambiente, el tipo de suelo y la variedad elegida, aunque por lo general los girasoles enanos pueden enterrarse a niveles que oscilan entre los 2.5 y 3 centímetros, lo que también ayuda a que germinen y florezcan anticipadamente.

A continuación, se procede a regar abundantemente, aplicando al principio unos 25 mililitros de agua por cada semilla, para luego hacerlo una vez cada uno o dos días, asegurándose de que el suelo se mantenga bien húmedo hasta que se produzcan las germinaciones, que se producen dentro de una o dos semanas de realizada la siembra.

Girasol en maceta: Continuidad del riego y exposición a la luz

Después de la germinación, se quitan las plantas débiles de cada pareja y los ejemplares enfermos, manteniendo el riego hasta que los plantines lleguen a una altura de alrededor de los 30 centímetros , debiendo entonces duplicar la dosis de agua.

Otro elemento importante para el crecimiento del girasol en maceta es la exposición plena a la luz del sol durante la mayor parte del día. Asimismo, en el caso de las plantas cultivadas en el interior, se aconseja ubicarlas en habitaciones soleadas, pero no muy cerca de las ventanas.

"Teddy Bear", un cultivar de girasol enano apto para macetas

“Teddy Bear”, un cultivar de girasol enano apto para macetas

La cantidad de agua que se suministra a la planta deberá ir aumentando a medida que ésta crezca, por lo que al mes de su siembra la dosis podría aumentar a 100 mililitros hasta el momento de la floración. En todo caso, para saber si un girasol cultivado en maceta necesita más riego, hay que fijarse si sus hojas comienzan a descender o las corolas se repliegan.




Articulo por Ruben | Categorizado en Flores | 23-07-2015




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