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Clorosis férrica: Prevención y tratamiento

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Como se ha visto en un post anterior, la clorosis férrica es una anormalidad originada en la dificultad que puede tener una planta en absorber el hierro, que se manifiesta principalmente en el amarilleo de las hojas más jóvenes, que puede derivar en su necrosis y terminar en la pérdida total del follaje. Afortunadamente, existen medidas de prevención y tratamientos que pueden ayudar a evitar los desagradables efectos de esta enfermedad.

aireador

Clorosis férrica: Prevención y tratamiento

Los métodos para prevenir la clorosis férrica en las plantas tienen que ver, precisamente, con eliminar la mayoría de los factores que pueden favorecerla, como un suelo encharcado, demasiado alcalino o muy compacto, la ineficiencia de determinadas especies para absorber el hierro, etc.


Sabido es que un suelo demasiado compacto impide que las raíces puedan crecer con normalidad y que las mismas puedan realizar su trabajo de absorber adecuadamente los nutrientes existentes en la tierra. Para solucionar este inconveniente es necesario recurrir a la técnica conocida como aireación, que no sólo ayudará a combatir el exceso de compactación del terreno, sino que además contribuirá a ventilarlo para facilitar el intercambio de gases entre la atmósfera y la tierra.

Para hacer este trabajo se puede recurrir a una sencilla horca o a las herramientas aireadoras específicas, incluyendo los aireadores manuales, escarificadores, cortadoras mecánicas de corte vertical y los zapatos aireadores. En todo caso, la tarea siempre consiste en realizar perforaciones superficiales en el suelo, creando vías para facilitar el acceso de agua, aire y nutrientes y rompiendo la capa compacta de la tierra.

Es importante tener cuidado de que las perforaciones no sean demasiado profundas (que no superen los 15 centímetros) porque de lo contrario se corre el riesgo de dañar las raíces de las plantas.

Un terreno con demasiado encharcamiento del agua también inhibe el crecimiento normal de las raíces y ayuda a su pudrición. Esta situación también se puede evitar con la aireación de la tierra, dotándola además con un sistema de drenaje adecuado.

Cuando la causa de la clorosis férrica radica en las características propias de determinada planta, se la puede sustituir por aquellas especies que se adapten mejor a las condiciones del suelo y que tengan una mayor capacidad de absorción de hierro por sí mismas.

Clorosis férrica: Tratamiento con quelatos

La aplicación de quelatos de hierro por vía foliar o radicular constituye una medida eficaz para evitar la clorosis férrica, ya que estos compuestos aportan dosis asimilables de este metal, sobre todo a aquellas plantas que tienen una pobre  asimilación del hierro del suelo.

quelato hierro

Estos quelatos no sólo aportan el nutriente directamente a la planta que lo necesita, sino que también aumentan la solubilidad del hierro ya presente en el suelo, facilitando su transporte y absorción por parte de las raíces.


Articulo por Ruben | Categorizado en Fertilizantes y Suelos | 15-01-2015




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